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Guía para padres con respecto al “tiempo fuera”

¿Qué es el tiempo fuera?

El tiempo fuera es una manera de disciplinar a su hijo (a) por portarse mal, sin levantarle la mano o la voz. El tiempo fuera, involucra quitarle al niño lo que más le gusta en la vida, por un plazo corto de tiempo, inmediatamente después de portarse mal. El tiempo fuera para los niños, es similar a las penalidades que se imponen a los jugadores de hockey. Cuando un jugador de hockey se ha portado mal sobre el hielo, se le requiere que vaya a un área de castigo por dos minutos. El árbitro no le grita ni amenaza, ni golpea al jugador. El solamente sopla su silbato y señala el área de castigo. Durante el tiempo del castigo, al jugador no se le permite jugar, solo observar. El tiempo de castigo molesta a los jugadores de hockey, porque preferirían estar jugando que observar. Recuerde esta comparación cuando ponga a su hijo (a) en tiempo fuera. A los niños generalmente no les gusta el tiempo fuera, porque preferirían jugar que ver a otros niños jugar. Por lo tanto, cuando utilice el tiempo fuera, en respuesta a una mala conducta, retire al niño (a) de cualquier actividad que esté realizando y hágalo que se siente en el área designada.

¿Dónde debe estar localizada el área para el tiempo fuera?

Usted no tiene que utilizar el mismo lugar cada vez. Solo asegúrese que el lugar es conveniente para usted. Por ejemplo, el utilizar una silla que esté bajo la escalera es inconveniente cuando el problema de conducta ocurrió en la parte de arriba. Una silla para la estatura de un adulto es lo mejor, pero un escalón, banco, banca o un sofá, también servirán. Asegúrese de que el área esté bien iluminada y libre de objetos peligrosos. También ponga atención en que el niño (a) no puedan ver televisión o jugar con juguetes.

¿Cuánto tiempo debe durar el tiempo fuera?

El límite máximo debe ser un minuto en silencio por cada año que tenga el niño (a). Por lo tanto, si su hijo (a) tiene 2 años, se le dan dos minutos en silencio. Tome en consideración que a los niños no les gusta el tiempo fuera y su disgusto lo expresan de inmediato. Por lo tanto, puede tomarse tiempo para lograr esos dos minutos. Esto es lo que normalmente pasa al principio, cuando los niños no saben las reglas y no pueden creer lo que les están haciendo. Por alguna razón, entre más tranquilo permanezca usted, los niños se pondrán más enojados. Todo esto es parte del proceso. La disciplina funciona mejor cuando es administrada con calma.

No empiece el tiempo fuera hasta que su hijo (a) esté calmado y callado. Si su hijo (a) está llorando o haciendo rabietas, eso no cuenta en el tiempo requerido. Si usted comienza a contar el tiempo porque su hijo (a) está callado, pero comienza a llorar o hacer rabietas, espere hasta que el niño (a) esté callado otra vez y empiece de nuevo. No permita que el niño (a) abandone el tiempo fuera a menos que él o ella esté tranquilo; su hijo (a) debe permanecer sentado y callado para que el tiempo fuera se termine. Algunos programas sugieren que use un temporizador (algo para tomar el tiempo). Los temporizadores pueden ser útiles pero no necesarios. Si usted usa uno, recuerde que el temporizador es para recordar a los <strong>padres</strong> y <strong>no a los hijos</strong> que el tiempo fuera ha concluido.

¿Qué es lo que cuenta como tiempo en silencio?

Generalmente, es cuando el niño (a) no está enojado o alterado, y no está gritando o llorando. Usted debe decidir cuando su niño (a) está tranquilo y callado. Algunos niños se quedan quietecitos y callados mientras están en el tiempo fuera. Para otros niños es difícil sentarse y no hablar. El jugueteo y “platica alegre” deben contar generalmente como que están calmados. Por ejemplo, si su hijo canta o habla solo en voz baja, eso cuenta como tiempo en silencio. Algunos niños actúan como lo que llamamos “sollozante” que son los sollozos callados que generalmente siguen después de una rabieta. Puesto que un niño (a) sollozante está generalmente tratando de parar de llorar, pero no puede encontrar el interruptor de apagado, esto también cuenta como tiempo en silencio.

¿Qué tal si el niño deja la silla antes de que termine con el tiempo fuera?

<strong>¡No diga nada!</strong> Calmadamente (y físicamente) regrese al niño a la silla. Para niños que son de 2 a 4 años, el dejar la silla sin cumplir el tiempo asignado es un problema crónico en el proceso del tiempo fuera. Permanezca tranquilo y siga regresando al niño a la silla. Si usted se cansa o se enoja, invite a su esposo (a) (o algún adulto cercano) para que le ayude como compañero de equipo. Si usted está solo y termina muy cansado o enojado, retírese con honor. Pero en cuanto llegue la ayuda o cuando recupere las fuerzas, dispóngase para otra etapa de tiempo fuera.

¿Qué hacer si mi hijo (a) se porta mal mientras está sentado en la silla?

No diga nada e ignore todo lo que no represente un peligro para el niño (a), para usted y los muebles. Repito: <strong>¡No diga nada!</strong> ¿Qué quiero decir con nada? Me refiero a nada, la ausencia de algo, el escenario vacío, la cantidad de dinero que queda cuando se ha gastado todo, el resultado de dos menos dos o el valor de cero. Quiero decir nada. Todo el comportamiento de su hijo (a) en la silla, es un intento para que usted reaccione y diga algo, lo que sea. Espere lo inesperado, especialmente si usted es gruñón, gritón, que da explicaciones, que hace advertencias, que razona o que solo le gusta hablar. Y quiero decir, lo inesperado. Puede que escupan, se mojen, se suenen la nariz en la ropa (usted se sentirá tentado a decir “basta”, pero no lo haga) el repelar, aventar cosas, hacer comentarios poco amables sobre sus habilidades como padre o simplemente le digan que ya no lo quieren. No se preocupe. Lo amarán de nuevo cuando se termine el tiempo fuera, créame.

¿Cuándo debo utilizar el tiempo fuera?

Cuando comienza usted por primera vez, impóngalo solo para uno o dos problemas de conducta. Después de que el niño (a) ha aprendido a “hacer” tiempo fuera, puede usted agrandar la lista de conductas problemáticas. En general, las conductas problemáticas caen en tres categorías: 1) cualquier cosas peligrosa para uno mismo u otros; 2) desafío y no hacer las cosas; y 3) comportamiento odioso y molesto. Utilice el tiempo fuera, para el punto 1 y 2 e ignore algo en la categoría 3. Si usted no puede ignorar algo, vaya a la categoría 2, dando una orden (por ejemplo: “saca al pez de la tasa del baño”) Si el niño (a) no obedece, usted puede usar tiempo fuera por no obedecer. Asegúrese de imponer tiempo fuera de la manera más consistente posible. Por ejemplo: trate de colocar a su hijo (a) en tiempo fuera, cada vez que el mal comportamiento ocurra. Soy realista de que no se puede ser el 100 por ciento <strong>consistente</strong> porque no está en nuestra naturaleza, pero sea lo más consistente posible.

En general, inmediatamente después de una conducta problemática, dígale a su hijo (a) lo que él o ella hicieron e impóngale tiempo fuera (con niños mayores, envíelos a tiempo fuera) Por ejemplo, usted puede decir “no golpees”. “Te voy a poner en tiempo fuera” Diga esto tranquilamente y solo una vez. No razone ni le de largas explicaciones. Si él o ella no va de buena voluntad, llévelo a su tiempo fuera utilizando la menor fuerza necesaria. Por ejemplo, tome a su hija suavemente de la mano o de la muñeca y caminen hacia el área de tiempo fuera. O cárguela de manera que no estén cara a cara (para que ella no confunda un abrazo con el momento en que la esté poniendo en tiempo fuera). Tal como sugerí anteriormente, evite darle a su hijo (a) mucha atención mientras están cumpliendo con su tiempo fuera. No discuta, amenace, ni golpee a su hijo (a). Y ¿qué es lo que debería decir? Le doy una pista: Comienza con “Na” y termina con “da”. Respuesta: ¡No diga nada!

¿Qué hago cuando termina el tiempo fuera?

Cuando termine el tiempo fuera, pregúntele a su hijo (a), “¿estás listo para levantarte?” y él o ella debe contestar “SI” de alguna manera (o mover la cabeza de manera afirmativa) antes de que usted le dé permiso para que se levente. No hable acerca del motivo por el que el niño (a) fue a tiempo fuera, de cómo se comportó el niño (a) durante el tiempo fuera o cómo quiere usted que se comporte en el futuro, En otras palabras, no se queje. Si su hijo (a) dice “No”, y la respuesta es en un tono de voz de enojo, o no responde en absoluto, empiece el tiempo fuera nuevamente. Si decide quedarse en la silla, está bien. Es difícil causar verdaderos problemas cuando están en tiempo fuera.

¿Qué hago cuando mi hijo (a) abandona la silla?

Si usted puso al niño (a) en tiempo fuera por no hacer lo que usted le dijo que hiciera, repítale la instrucción. Esto ayudará a enseñarle a su hijo (a) que usted habla en serio. Esto también le da una oportunidad al niño (a) de comportarse de una buena manera. Si él o ella aún se rehúsa a obedecer la instrucción, entonces colóquelo en tiempo fuera una vez más. Además, agregue algunas otras órdenes de un paso, fáciles de seguir; si él o ella lo hace, elógielo. Si no lo hace, póngalo nuevamente en tiempo fuera. En general, aproveche esta oportunidad para entrenar a su hijo (a) a seguir sus instrucciones, cuando esas instrucciones se le dan en un tono de voz normal y sin tener que repetir.

La regla general para terminar el tiempo fuera, es halagarlos por buen comportamiento. Una vez que el tiempo fuera ha terminado, premie a su hijo (a) por el tipo de conducta que usted quiere que él o ella tenga. Sorpréndalos cuando se estén portando bien.

¿Debo explicarle a mi hijo (a) las reglas del tiempo fuera?

Antes de intentar el tiempo fuera, usted deberá explicar las reglas al niño solo una vez, escogiendo un momento en que su hijo (a) no se está portando mal, explíquele lo que significa tiempo fuera (de una manera simple), y el tipo de conducta que lo llevará a tiempo fuera y por cuánto tiempo va a durar. Practique tiempo fuera con su hijo (a) antes de utilizar el procedimiento. Mientras practican, recuérdele al niño (a) que usted está “pretendiendo” en esta ocasión. De todas maneras se va a enfurecer cuando usted le haga que cumpla con los tiempos fuera reales, pero tendrá usted la tranquilidad de que ha cumplido su parte al explicar, como dicen por ahí, lo explicó, con lujo de detalles.

Resumen

Soporte de la Línea de Ayuda

Nebraska Family Helpline: La línea de ayuda es gratuita, es un recurso para los padres quienes tienen preocupaciones y preguntas en referencia al comportamiento de sus niños. Llame al 888-866-8660. Hay consejeros bilingües que están disponibles.

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